La lombricultura es un proceso biotecnológico que aprovecha la acción de oxidación, degradación y estabilización que llevan a cabo las lombrices a través de la digestión continuada de materia orgánica, junto con otros microorganismos presentes en el sustrato. De este modo, se llega a obtener un producto final, estable y homogéneo, denominado lombricompost o compost de lombriz.
Este proceso de transformación consiste en descomponer los materiales orgánicos, reduciendo su tamaño de partículas y formando agregados estables. Además, este proceso consigue aumentar el contenido nutricional y convertirlo en formas asimilables por las plantas.
Su utilización reporta los siguientes beneficios:
- Eliminación de residuos orgánicos de difícil transformación.
- Obtención de un abono orgánico de alta calidad (lombricompost o compost de lombriz).
- Producción de lombrices con gran valor proteico y destinadas a la alimentación avícola, piscícola y porcina, principalmente.
- Utilización en regeneración de suelos pobres en nutrientes.
- Promoción del desarrollo de microorganismos en el suelo.
- Obtención de te de compost de lombriz, que no es otra cosa que la extracción del lixiviado líquido que se genera como resultado del aporte de agua para mantener los lechos húmedos para que la lombriz pueda vivir en condiciones óptimas para su desarrollo.
- Reducción del tiempo de espera en el proceso de compostaje, frente al método tradicional. Con la lombricultura, se obtiene el abono al cabo de una o dos semanas, frente a los seis u ocho meses del método tradicional mediante pilas de materia orgánica.